Solidarity Forever – Cómeme

 

V/A
Solidarity forever
Cómeme
2018

Cuando era adolescente tuve una de mis primera decepciones televisivas, yo que siempre he sido adicto a la televisión más que a cualquier vicio o hábito (incluso más que a la música) presencié una versión “moderna” del Fantasma, ese héroe mítico de mi niñez, que conocí a través de las historietas, libros y demás publicaciones en la biblioteca del colegio. La versión se llamaba el fantasma 2040, un intento de actualizar un discurso que no necesitaba actualización y se hizo de la peor manera, a partir de la forma: dibujos animados con tintes de 3d incipiente, efectismo, figuras alargadas que tenían cierta influencia de anime, pero obviamente tenían todo la intención de ser anglosajones. Básicamente, la sensación que me dejaba esta adaptación era la de tratar de reducir un discurso a sus elementos más pobres y no pensar en el discurso; esa misma sensación me produce escuchar el primer track de este compilado, creado por Matias Aguayo, un artista del entretenimiento que hace mucho tiempo no propone material musical interesante. Su intento de latinizar su discurso quedó expuesto de manera reduccionista en Rionegro, un disco en colaboración con Gladkazuka y Sano, artistas colombianos presentes en Cómeme. Selvagem abre este compilado, en el cual dicho sello busca renovar su imagen, lo curioso es que comience con los ya conocidos tambores a 3 contra 4, los remedos del techno detroit en los sintes y la poca intencionalidad dinámica y melódica. Soy consciente de que la música de baile tiene mínimos elementos, pero esto no significa que se deben minimizar hasta su máxima expresión, llegando casi al tedio sonoro. Al igual que el Fantasma 2040, es un intento de representar una selva sci-fi pero a partir de la forma, obviando el contenido de la misma: el ruido, los ritmos no organizados o no retrogradables, las sucesiones melódicas variadas, los timbres abundantes y oscuros del paisaje, combinados con la luminosidad del río, la flora y fauna variable; tal vez este track buscaba lo que algunos colombianos dicen de Rionegro, flipar en la pista de baile (lógicamente europea).

Por fortuna este compilado tiene otros exponentes del género y en el track 2 titulado Trouble boy de katerina, podemos disfrutar de otra postura sobre los timbres, que siendo sonoridades ya muy citadas por su efecto vintage, no se quedan en el mero hecho de citar, sino que tratan de crear un discurso para bailarines un poco más osados, jugando un poco con la síntesis FM, los chorus y buscando en otras síncopas a partir de un ostinato en contratiempo. Si bien, no es algo nueva la estructura, si es coherente en su tratamiento y refresca el e.p. a nivel formal, tratando de darle un poco la vuelta a la típica superposición de materiales sonoros, tan común en la música de baile.

En la oscuridad de Daniel Maloso, es tal vez la pieza más arriesgada de este vinilo buscando en el nu-disco. Con algunos tintes que recuerdan a los divertidos Plastilina Mosh, Maloso juega con los sonidos, el texto, creando una divertida canción que funciona tanto en la pista de baile como en la sala de tu casa compartiendo con unos amigos del final de la tarde. Un tema que diversifica la curva anímica de este compilado y le da una buena antesala a Gladkazuka con su Futuro Caos, un beat oscuro y ruidoso que se remonta sobre el ya conocido sonido de las Roland TR y sus patrones basados en la música caribeña latina (particularmente la salsa) tan presentes en la última década de este productor sonoro. Temáticamente es usual encontrar este discurso y dirección en Gladkazuka, tratando de recordarnos que el baile también tiene historia y que si bien su objeto es movilizar el cuerpo, este mismo ya no responde a los mismos impulsos de la misma manera. La contención con que el autor dispone cada uno de los elementos va generando atmósferas y texturas diferentes con los mismo elementos, llevando cadenciosamente la temática oscura del caos, reflejada en una fuerte línea de bajo.

Me causa curiosidad la dinámica de publicación que veo en estos productores sonoros, pareciera que estuviera aplicando un poco las técnicas de la mal llamada música urbana o reggaeton, donde poco se publican discos y se tiende a estar girando y tocando, dejando poco material a la posteridad. No sé muy bien a qué responde este fenómeno, pues veo que tiene todas las herramientas de mercadeo para mantener una cadena de producción, distribución y exhibició. Sería interesante saber cuál es la decisión para postergar la publicación de discos y recurrir a sacar e.p.’s o compilados ¿no hay material para publicar? ¿no hay necesidad de hacerlo?

Kaliman.

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