Goes – Continental

Goes
Continental
Sello:
Año: 2017

Luego de una campaña de financiación en la que el conocido artista antioqueño buscó durante unos cuantos meses cubrir la totalidad del costo de su disco, Goes entrega ésta, la que es su sexta placa discográfica titulada “Continental”. Un esfuerzo en el que su única intención aparente, fue utilizar herramientas de grabación análogas y en el que se puede ver un ejemplo más del medio primando por encima del mensaje.

Grabado en formato trío durante un poco más de dos días y con la ayuda de Julián Loaiza en el bajo y Adán Naranjo en la batería,  Goes nos enseña el que puede ser su trabajo más crudo a la fecha. Continental es escueto desde su concepción hasta su resultado, es una experiencia agradable con un hedor a Gainsbourg y demás referentes pop franceses, pero con un resultado muy alejado del estilo abigarrado de éstos.

Continental es además un viaje hacia ninguna parte, un disco astringente que está en las antípodas de algo remotamente perdurable. Un álbum que no ofrece mucho salvo la forma en que se financió, nueva para muchos en Medellín y que solo artistas mediáticos como Goes pueden lograr en una ciudad tan avara y goda como ésta.

Se trata pues de un disco ligero, sin riesgos y que muestra que, al parecer, el sol ya se está ocultando en la carrera de Goes. No hay ni un solo indicio de misterio o entresijos aquí  y es por eso que, a excepción de algunos cortos instrumentales, Continental se queda en una buena interpretación de sonidos caducos setenteros que el mismo artista llama “retro-futuristas”.

Goes muestra con Continental lo buen instrumentista que es, pero también la falta de nuevos referentes. Tal vez en la actualidad, la vida de Federico Goes pueda reducirse a alcanzar el estátus de coach motivacional de Facebook, para chicos que recién comienzan sus carreras, porque ante un disco apurado como éste, puedo reafirmar que el medio no es el mensaje y que cuando no hay mucho para decir, es mejor guardar silencio.

Anna Ching

Comentarios

1 Comment

  1. Felicitaciones a la gente de Socorro por construir este espacio.

    Ahora bien. ¡Qué abundancia de falta de argumentos! ¡Qué manía esa de la adjetivación sin control! Afirmaciones desmedidas y tremendistas.

    Por ejemplo:
    “Un esfuerzo en el que su única intención aparente, fue utilizar herramientas de grabación análogas y en el que se puede ver un ejemplo más del medio primando por encima del mensaje”. ¿En qué se soporta una afirmación de este tipo?, ¿cuáles son sus evidencias? La crítica significa compromiso con la evidencia no una simple (purulenta o no) opinión. Y ya todos sabemos que como el culo, la opinión del otro apesta.

    “Crudo”, “escueto”, “agradable”, en un mismo párrafo. Pero sin el compromiso que significa este juicio estético. Es cuando menos, irresponsable e irrespetuoso.

    Tan bonita la idea de un viaje a ninguna parte, viene a mi memoria ese bello libro de Portante que publicó Prometeo. ¿Por qué es un viaje a ninguna parte el nuevo disco de Goes? ¿por qué está en las atípodas (no sean lindos carajo) de algo remotamente perdurable? ¿Cómo llegaron a esa conclusión?, ¿lo están comparando con el resto de su obra, con la producción del género en lo local, nacional o internacional?, ¿con qué o con quién lo están comparando? ¿qué es perdurable?

    ¿Qué es un disco o una canción arriesgada? ¿Son riesgos compositivos en tanto estructura o armonía? ¿se trata de riesgos sonoros, asociados al color de los instrumentos? ¿o acaso son riesgos en la mezcla? Para poder entender este nuevo adjetivo necesitaría ejemplos.

    Lo de “sonidos caducos” sí que necesita extensión. ¿Qué concepto es ese tan raro? ¿Cómo es un sonido pasado de moda? Pensé que hablábamos de música, pero de música de verdad, no de tendencias y tensiones en la moda.

    ¿Y qué es ese cierre tan grosero? No me gusta Goes, creo que hasta nos caemos mal, aunque nunca hemos hablado. ¿Cómo es eso de que mejor hacer silencio si a sus oídos él y su música no tienen nada que decir? Con lo mal que me cae, Goes tiene derecho a decir lo que le da la gana. Incluso cuando “no tiene nada qué decir”.

    No le llamen crítica a su veneno y a su falta de argumentos. IRRESPONSABLES.

    Para finalizar, debo reiterar que me encantan estos espacios y creo que no necesarios y urgentes. Felicitaciones.

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