Danta – Páramos

Danta
Album: Páramos
Sello: Música Corriente
Año: 2017

La superposición de frecuencias sobre una nota pedal (no necesariamente la fundamental armónica de las mismas) genera (sobre todo si las frecuencias son ejecutadas sin un ataque perceptible) un drone; dicha pieza lleva por título Delia, un homenaje a Delia Derbyshire pionera de la música concreta y por ende electrónica, famosa por la composición de la cortina inicial en el famoso show de TV, Doctor Who.

Delia, como varios de los tracks en el primer LP de Danta, es una pieza instrumental de  forma bipartita con variaciones, esto quiere decir, estrofa-coro-estrofa con variación. Sus variaciones suelen ser más tímbricas que armónicas o motivicas, como buenos seguidores del Shoegaze y sus referentes más actuales, como es el caso de Deerhunter o viejos lobos del tema como My Bloody Valentine, The Jesus and Mary Chain y por supuesto, Slowdive; referentes que transitan entre el noise rock, el rock experimental y para el autor de esta corta reseña, el Krautrock.

Si bien se pueden oler los referentes en la banda del Tapir, no busco acomodarlos a un discurso poético y personal, evadiendo la música plasmada en la placa (como haría otro escritor), pues mi interés aquí no es el de elevar el material plasmado en la grabación,  sino simplemente tratar de hacer una breve reflexión sobre la experiencia de escucha. El proyecto fue creado por Alejandro Bernal (conocido por Mr.Bleat) y José Antonio Santamaría ( conocido por [neuma], protov, Panorama), gran parte del trabajo de ambos se nota en varios de los materiales del disco: los motivos minimalistas y repetitivos presentes en la discografía de [neuma], el interés por el ritmo y sus múltiples variaciones de Bernal en Mr.Bleat; sumadas a habilidades guardadas, pero no olvidadas, como interpretar instrumentos tradicionales: bajo y guitarra eléctrica. Las baterías del disco son indescriptibles, sobre todo en temas como Lete donde las variaciones mínimas sobre el tempo o bpm (para los herederos de la música electrónica) logran permutaciones casi que imperceptibles sobre el primer pulso de cada compás, la participación instrumental fue realizada por Juan Fernando Montoya (desde la lejana New York) y Nicolás Guevara (desde el cercano El Alto Estudio ); ambos ex-integrantes de la desaparecida Panorama.

Ahora bien, las pocas canciones con participación vocal, fueron interpretadas por Bernal y carecen de líneas melódicas interesantes, ya que se nota que no tiene habilidades de cantante y sopesa su falta de oficio en la materia con efectos en su voz, algunos que logran de una manera acertada acercar ese timbre al resto de los elementos del grupo y, otras veces, no es tan afortunada la cercanía y pueden ser un elemento del paisaje sonoro, que al igual que el paisaje cotidiano es sólo ruido o no es digno de ser determinado en el discurso musical.

Al empapar dicho timbre con tantos efectos y ubicarlo en la mezcla atrás de todo, los textos son difíciles de entender y carecen de sentido semántico o poético; volviéndose una excusa sonora, una difícil de evadir.

El disco es equilibrado en términos de dinamismo, manteniendo el interés sobre cada una de las piezas que van sonando, e incluso se sienten ciertas elisiones entre algunas canciones como es el caso de Marisma y Lete, y algunas veces incluso, se logran sentir que de un tema a otro hubiera citas melódicas entre el mismo disco. Cada uno de los tracks sugiere un estado atmosférico diferente con cada uno de sus elementos tímbricos (bajo, batería, guitarra, voz y sintetizadores) que va de la densidad a la claridad, permitiendo que el recorrido en el oído pase de la abstracción sonora y pedregosa a progresiones armónicas más rítmicas y en tonos mayores, luminosos y sin vicios de la práctica común.

En nuestro contexto colombiano, no tengo registro de una banda que trate de proponer lo que hace Danta con Páramos, lo cual tiene un valor adicional a su producción, riesgo que respeto en un proyecto musical.

Para terminar, Sizigia despide al oyente con la contención y juicio necesarios para dejar ir a ciertos sonidos en el espacio, pasando de un objeto sonoro en la distancia, vuelto motivo en la guitarra eléctrica y luego, paisaje.

Kaliman.


  1. Drone: sonido prolongando y estirado hasta su máxima expresión sonora, basado en la superposición de frecuencias en un tiempo indeterminado, usualmente sus resultantes son armónicos naturales no temperados, a manera de cluster o racimos de frecuencias con relaciones intrínsecas con una supuesta fundamental, este elemento sonoro fue utilizado con frecuencia en la música minimalista, el rock experimental, ambient y en sí mismo en considerado un género musical.
  2. http://www.delia-derbyshire.org/
  3. https://es.wikipedia.org/wiki/Deerhunter
  4. https://es.wikipedia.org/wiki/Per%C3%ADodo_de_la_pr%C3%A1ctica_com%C3%BAn
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