Árbol – Obi.

Obi
Árbol
Kaí records
2018

Recientemente tuve el placer de ser el evaluador de la primera tesis colombiana dedicada a la música ambient, particularmente, el trabajo consiste en una investigación creación inspirada en las grabaciones de ríos y su representación sonoro/musical, en una serie de canciones dentro del género ambient. Al ser un trabajo académico, es usual encontrar el tan amado y odiado estado del arte, el cual en nuestro ámbito local, es inexistente, tanto en producciones musicales, trabajos académicos, investigaciones, sellos y plataformas de distribución. Traigo a colación dicha experiencia, no sólo porque el disco del que haré mi breve reflexión crítica esté dentro de este estilo musical, sino porque una de las anotaciones que hace el autor de dicha tesis, es el cuestionar la grabación de campo y su “creciente moda” como dispositivo estético y no como lo que es, grabación de campo: un proceso que en sí mismo sólo consiste en recolectar material, incluso mucha veces, aislado de la misma escucha, un proceso de captura y aislamiento del oficio sonoro, musical y expresivo, un evento muchas veces completamente contemplativo, casi una no acción.

Luego de capturar o sonofijar sonidos, es importante escuchar de múltiples maneras el material, ninguna escucha es mejor que otra, todas son diferentes y aisladas del objeto sonoro. La magia de este proceso se revela en la transferencia de aura: el lugar donde fue tomada la muestra, el estudio de grabación, el metro, una habitación, el campo; la cual abre los surcos cerrados de la muestra. No hay ruido mejor o peor que otro, no hay necesidad de clasificarlos en juicios estéticos ni mucho menos de valor. Tal vez, sólo en materiales de creación, los cuales aparecen luego de direccionar el discurso sonoro o musical y a su vez, son una doble vía, todo a partir del recorrido coclear, casi como una transformada de fourier, de lo complejo a lo simple.

Árbol del dúo de ambient OBI, con sede en Bogotá, ha publicado una primera obra que inmediatamente queda fijada en la historia en construcción del ambient colombiano, no importa que muchos o pocos lo escuchen, la obra ya está ahí y no necesita mayor explicación, tal vez una breve reflexión crítica de como se puede percibir la escucha, de eso nos encargamos algunos pues lo vemos necesario en nuestro oficio, se nos hace importante aportar desde todos los frentes a la creación de un diálogo, así no existan muchos que quieran conversar, sino simplemente hablar.

El disco comienza con Malva, una serie de sonidos dispuestos uno tras otro en forma de relato programático, donde las múltiples técnicas de grabación y procesamiento de señal: hidrofónica, grabación de campo, grabación en estudio, sampleo, síntesis; generan un discurso sonoro en constante tensión,  que logra transformar la materia liquida en bloques de textura, en bajos profundos, en resonancias parciales. Todos y cada uno de los sonidos aquí dispuestos fueron pensados en ese lugar, su injerencia en la historia no es casual, más bien busca crear un causalidad en su disposición, pensando la envolvente de audio en un detalle expresivo que muchos han olvidado, recordándonos que el sonido y su actividad, muchas veces no sólo se recibe por los oídos y que la resonancia no sólo se percibe en el baile. El cuerpo resuena al sentir dichas frecuencias presente en el flujo de Malva. Dicha tensión que logra aumentar el rango dinámico de las frecuencias concluye en un acorde mayor, translucido, que sirve de elisión para la pieza que da nombre al disco, Árbol, la antítesis que complementa a Malva. Su búsqueda ya no radica en la materialidad casi física del sonido, en su plasticidad, sino en la variación minimalista de los elementos musicales dispuestos allí, diciéndole al escucha que sólo ha pasado la página de un mismo relato y que todo quedará sellado o abierto (depende del escucha) por la lluvia, ese sonido de acogida que nos hace humanos y nos acerca a nuestros vecinos animales, la lluvia como sello, surco y hogar.

Obi estará presentándose en el marco de la semana de la otra escucha, el día jueves 19 de julio junto a Jaime Carvajal (joven promesa de la música contemporánea) y Alejandro Bernal (prominente productor musical y guitarrista) en la tienda de discos, Surco Records. Una experiencia que será muy nutritiva para nuestros oídos y que hace que el proceso de crear un disco en casa sea terminado, pues no hemos de olvidar que la creación musical es un acto socio-cultural y depende del otro para existir.

Kaliman.

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