Ha$lo Pablito – Es el puto sueño

Ha$lo Pablito
Es el puto sueño
2018
Independiente

Para los seguidores de la estética contemporánea, la prosaica es una de las fuentes más interesantes de análisis y discusión del discurso contemporáneo, ya que nos permite categorizar afectivamente, sensiblemente y estéticamente todas las manifestaciones individuales presentes en nichos específicos, dándole importancia más al dialecto, la cuadra, el parche, las mutaciones y modificaciones del lenguaje, la música, vestimenta, comida, bebida, hábitos de fiesta, etc, todo desde matrices sensibles que permiten establecer diálogos universales con fenómenos particulares. Este podría ser el caso del disco que se menciona en esta reseña crítica, de hecho es el nicho donde fue clasificado en el próximo Sonar que se realizará en Barcelona: músicas urbanas del mundo, o trap latino con conciencia. Este disco es otra suerte de “exotismo posmoderno”.

Si analizamos la producción sonora, el disco cumple con todos los parámetros de que dispone la industria del trap, su producción digamos es impecable, desde la selección de los samples, disponen el contexto de “lo latino”, hasta el uso de los bajos, autotune exagerado, beats (bombo, caja, hit hat drills) todo esto muy prolijo, muy funcional y usando tal vez un término de la escena: te hace perrear en la pista de baile. Más allá de eso, no es un disco para disfrutar en otro ámbito, o tal vez sea sólo ése su ámbito. Su exceso de limpieza no lo hace único, sus fórmulas son las conocidas desde hace tiempo por la industria, su objetivo se logra, pero no dice mucho, hace el ejercicio que muchos productores locales mantienen: acomodar la fórmula para los intereses de esta provincia colonial, no replantear la búsqueda sobre el trap, que a mi modo de ver, todavía tiene mucho que ofrecer. De hecho, si miramos listas del año pasado (y no es que las listas sean un indicador de mucho, pero están allí) el trap y hip hop han logrado evolucionar a un discurso más complejo a nivel no sólo de instrumentación, sino de lenguaje y técnica músical, apoyándose en productores de jazz, r&b y pop. Éste es el caso de Saba, No Name y The Carters a nivel global; en el área de lo local podríamos hablar de Alcolirykoz y su reciente inclusión en su más reciente álbum “Servicios ambulatorios”.

El puto sueño se queda corto en ofrecer música propositiva y más bien, repite el gesto de otros buscando cautivar y sorprender a su “nueva” audiencia. A nivel de la parte vocal, es un disco bastante literal, con líricas y métricas simples, con alusiones constantes al contexto del autor (cosa que nunca va estar mal) pero sin profundidad en el relato, casi como los productos masivos de consumo actual: youtube, netflix, instagram, twitter. Su frecuente mención de espacios como el d1, el transmilenio, el tostao, pasan de ser una ligera crítica social de la clase media alta colombiana, a un story de i.g (por usar la prosaica juvenil capitalina). Esto hace que el disco sólo tenga resonancia en cierta zona capitalina y por consecuencia habitual de este país centralista y de extremos, hacer creer a otros que es un disco que va cambiar la historia nacional…eso habrá que verlo, pues hasta la fecha no ha pasado por muchos escenarios (grandes o chicos), ha logrado el sueño de tocar en un par de plataformas, showcases, pero el ejercicio de hacer música y entretenimiento requiere de mucha cancha, oficio, práctica y obvio, likes y favs en redes sociales.

Pero, eso es una cosa, y otra es la música. La técnica para abordar el rapeo no está mal, hay talento para trabajar, pero para cantar si hay mucho terreno por recorrer, estudiar y descubrir, pues tanto su timbre como sus melodías no son bien ejecutadas y tienen ciertas falencias de afinación, que ni el autotune (como gesto estilístico) puede disimular.

Recomendaría ampliar su rango de escritura, desarrollar sus historias, ya que el terreno de lo prosaico y lo local no siempre están en el ámbito del chiste. P uede ser algo interesante, si no pregúntense por qué el realismo mágico aún no se ha superado en la literatura; el entretenimiento puede tener ciertos lugares de resonancia estética con el público y su recordación en la cultura depende de la importancia que se le dé a la creación del relato, más que de quien lo escribe, muchas veces la primera persona sobra.

Espero que este impulso que le dará el Sónar a Ha$lo Pablito, logre movilizar su propuesta a un segundo álbum más arriesgado y limpio, tal vez ensuciarse un poco ayude.

Kaliman

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *