Alcolirykoz – Servicios Ambulatorioz

Alcolirykoz
Servicios Ambulatorioz
Independiente
2017

Life’s a bitch and then you die
That’s why we get high
‘Cause you never know when you’re gonna go”
Nas.

Por motivo de los veinte años del lanzamiento de Illmatic del rapero norteamericano Nas, en el pasado mes de abril se realizó un concierto en la versión sinfónica de dicho álbum, un gesto que para algunos se puede ver como elitista, snob o clásico y que incluso hace mella al precio Pulitzer otorgado a otro no tan grande del mismo género: Kendrick Lammar. Se hace este pequeño paréntesis (musical y periodístico o de cultura general) solo para establecer el contexto en el que se escribe esta reseña, en un contrapunto entre el trío de Aranjuez y Nas, a Lammar como ya se sugirió se puede sacar de la ecuación.

Servicios Ambulatorioz es posiblemente la obra maestra de Alcolirykoz y como tal no solo alza la vara de este grupo, sino establece un nuevo paradigma sonoro en el mundo del hip hop nacional, asegurar esto es fácil, argumentar esta afirmación, otra cosa. La agrupación ya nos tenía acostumbrada a sus rimas cargadas de crítica profunda, con un guiño al humor, lo cómico, lo local (medellín, aranjuez) entendiendo que son parte de un todo, es decir, una semiesfera (Aranjuez state of mind) que hace parte de un problema mayor: el mundo contemporáneo. Su profundidad no necesita estar cargada de citas literarias, pero cuando se hace presente, echan mano de personajes como Fernando González o Gonzalo Arango, los cuales al igual que los ninjaz recolectan el paisaje popular como eso: paisaje; creando un contexto y representando historias que comienzan en el barrio, pero lo trascienden. Para algunos esta manera de elaborar sus líricas es sobre estilizar el chiste, para este servidor, es simplemente un proceso natural en un escritor o artista, el lenguaje cambia, se re-elabora, se re-escribe, tal y como sucede con el palimpsesto visual que solemos llamar graffiti.

En esta línea crítica, el disco esta cargado de tiradera como suelen decirle al gesto de estar tirando rimas en contra de uno o varios personajes, muchas de estas tienen casi un nombre y apellido adjunto, pero finamente escondido en su elaboración retórica, con Alcolirycoz no se juega a lo obvio y menos se puede salir ileso, ahora bien a quien o quienes van estas lanzas. A las redes sociales y el falso ideal que genera en muchos artistas, youtubers o figuras públicas, quienes creen que tener cierto número de seguidores valida el oficio “las redes sociales si que salen caras, bebé cuando el servicio es gratis”, el producto es usted, esto sin contar con todos los usuarios que diariamente (cándidos o no) cargan de datos el mayor gestor de información vacio: Facebook. Contra lo músicos urbanos, que a través de un solo género (reggaeton) unifican el sonido de una ciudad o en este caso un país, un fenómeno que comenzó siendo musical y de entretenimiento y que ahora ahonda incluso los gestos de los jóvenes de altos estratos sociales, los cuales se quieren ver como chicos malos, imitar sus gestos e incluso idolatran la vida fácil, esa que tanto está en voga en canales locales con novelones disfrazados de reconciliación y paz, enalteciendo a personajes dañinos para nuestro país y arruinando la sombra de grandes como el presentador de Quac, el gran Jaime Garzón. En contra de los que creen que el relato histórico está a un click de distancia, desde la comodidad de un celular inteligente, esos que tiene cero curiosidad por el mundo por fuera de su esfera de protección.

Ahora bien, sus beats han sido perfeccionados, explorando otras sonoridades en el sampleo de nuevos referentes o más bien, viejos pero reformulados, evitando el lugar común en que no está situando algunas productoras de hip hop del área metropolitana, las cuales no dejan descansar a Nina Simone y Rodolfo Aicardi, creyendo que ese es el discurso de Medellín, como si existiera uno solo, casi tratando de afirmar el panfleto institucional a nivel de cultura. Se le suma un gran juego rítmico, sin miedo y con firmeza, incluso ahondando la música disco, haciendo de esta placa una verdadera propuesta de música electrónica, la cual no se puede olvidar es el origen del género, el dub como fuente e inspiración, el mc que viene del toast, la música concreta como el pre sampling, y el afrofuturismo (concepto muy de moda en los ámbitos académicos actuales) de personajes como Afrika Bambaataa. El Arkeologo hace la tarea, revisa y como etnógrafo, escarba para encontrar, descubrir y apropiar el sonido necesario para cada canción.

Como dije al principio de esta reseña, al poner esta vara tan alta lo que viene es responder al reto, estos ninjaz han demostrado poder y querer continuar la tarea. Tal vez mucho de esto responda las condiciones en que se crea, muchos antropólogos sugieren que entre más duras son las condiciones, mayor es la fuerza con que se intenta revertirlas, la resiliencia de la que tanto se habla ahora, tal vez simplemente es una necesidad de vivir, porque como ya lo dijo Nas…

Kaliman.

P.d: se ha anunciado una serie web próxima a lanzarse sobre los Alcolirykoz, ya era hora, ¿no?

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